Cómo vender un vestido sin enseñarlo

No es un secreto, ni mérito nuestro.

Es “EL” vestido o los vestidos, versión largo y corto, no lo hemos podido exponer y ya se han vendido por culpa de:

– Su concepto: atemporal y favorecedor.

– Su línea: estructura impecable, comodidad absoluta.

– Su versatilidad: primavera con cazadoras de cuero, zapatillas para tu día libre, sandalia o bota para trabajar.

– Su tejido: strech sin ser ajustado (no nos gustan las cebollas).

Repetimos tallas, ¿te apuntas?.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *